La biomasa es "todo material de origen
biológico excluyendo aquellos que han sido englobados en formaciones geológicas
sufriendo un proceso de mineralización" (según la Especificación Técnica Europea CEN/TS 14588).
La biomasa incluye, entre otras, “la materia orgánica, de origen
vegetal y los materiales que proceden de su transformación natural o
artificial, como los residuos procedentes de las actividades agrícolas y
forestales, así como los subproductos de las industrias agroalimentarias y de transformación de la madera.
Se excluyen los productos energéticos fósiles o sus derivados, que originariamente tuvieron un carácter biológico.
Los tipos de biomasa y los productos generados son:
Calderas de
biomasa
El Plan de Fomento de las
Energías Renovables identifica varios tipos de recursos que pueden ser
utilizados como biomasa:
Básicamente hay tres tipologías
de calderas, aplicada a la calefacción de usuarios pequeños y medianos, según
las tres principales categorías de combustibles vegetales:
ü Astillas
ü Pastillas de madera molida y prensada (pellet)
Calderas de Leña
La combustión de leña es la forma
más común de utilizar la biomasa para la calefacción doméstica. Debido a la
necesidad de carga manual de la leña, estas calderas tienen potencia limitada a unas
decenas de KW, y su uso más adecuado es la calefacción de casas aisladas de una o dos plantas.
Calderas de Astillas
Las calderas de astillas utilizan madera virgen cortada en
pequeños trozos. Procedente de materiales
diferentes:
ü podas desmenuzadas
ü deshechos de serrería
ü procedentes de las actividades forestales
(corte de monte bajo, aclareos, cortes de conversión, etc.).
Los sistemas de astillas están totalmente automatizados y no tienen límite de
tamaño. El poder calorífico aproximado de la astilla es de 1000 kWh/m3, su
densidad aparente está sobre los 300 kg/m3, y el precio varía mucho según las
características del producto. El
rendimiento y el confort son los mismos que los de las calderas de gas o
gasóleo.
Estas calderas están especialmente indicadas para la
calefacción en edificios de tamaño medio o grande, como hoteles, escuelas,
comunidades, hospitales y centros comerciales.
Calderas de Pellets
El pellet es un combustible de madera virgen seca y prensada
en pequeños cilindros, sin aditivos. El peso específico del pellet a granel es
de aproximadamente 6-700 kg/m3, mucho más alto que el de otros combustibles no
prensados de madera (astillas). El poder calorífico alcanza las 4.200 kcal/kg,
con una densidad energética de 3000 – 3.400 KWh/m3.
A causa de la forma cilíndrica y lisa y del
tamaño pequeño, el pellet tiende a portarse como un fluido, lo que facilita el
movimiento del combustible y la carga automática de las calderas. El transporte
puede realizarse con camiones cisterna, desde los cuales se bombea directamente en el depósito de almacenamiento del sistema.
La alta
densidad energética y la facilidad de movimiento hacen del pellet el
combustible vegetal más indicado para sistemas de calefacción automáticos de
todos los tamaños.



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